¿Qué tipos de fugas y pérdidas de estanqueidad se pueden detectar mediante ultrasonidos?
La ecografía puede utilizarse para detectar fugas en sistemas en los que se producen fugas de gases o se produce una aspiración de los mismos debido a una diferencia de presión. En el punto de la fuga se produce un flujo turbulento que genera sonido en el rango de frecuencias ultrasónicas.
Entre las aplicaciones típicas se incluyen:
- fugas en sistemas de aire comprimido,
- fugas en tuberías de gas y sistemas de transporte de gas,
- fugas en sistemas de vacío,
- fugas en sistemas de vapor y de servicios públicos.
Las señales ultrasónicas generadas por la fuga pueden detectarse y localizarse mediante un sensor de sonido aéreo o una cámara acústica.
También se puede comprobar la estanqueidad de componentes no presurizados. Para ello, se coloca un transmisor ultrasónico en el interior del objeto a someter a prueba. Si la señal ultrasónica generada se escapa a través de una fuga, esta puede localizarse desde el exterior.
Este método es adecuado, por ejemplo, para:
- puertas y ventanas,
- cabinas y carrocerías de vehículos,
- contenedores,
- escotillas,
- componentes y carcasas cerradas.
La detección fiable de una fuga depende de varios factores, entre ellos:
- la diferencia de presión entre el sistema y su entorno,
- el tamaño y la forma de la fuga,
- el tipo de gas que se escapa,
- la distancia de medición y la orientación del dispositivo de prueba,
- el ruido de fondo,
- el sensor o dispositivo de prueba utilizado.
Hay que distinguir entre la localización de una fuga y su evaluación cuantitativa. No todas las fugas detectadas pueden expresarse automáticamente como un caudal volumétrico o una pérdida económica. Solo es posible realizar una estimación cuantitativa de la pérdida cuando el método aplicado y las condiciones de funcionamiento requeridas son adecuados.
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